martes, 5 de septiembre de 2017

Muse

Loneliness is my beautiful coveted lover,
Wearing long dress at my side in galleries.
With her face made up and her lips so discreet,
Whispering as always that she is here.
In the daytime, her dusky portrait weighs in my pocket.
She is the model that sits in front of the canvas,
Disguised as wind, of nothing, of incense...
She is Mona Lisa's imprecise and biting smile,
She is the shameful joy in the naked body of my own Bacchus.

But the hours turn her into an executioner,
Who with displeased joy sheds the blood of the sun,
Her ardent pupil looks at me with stolen fire,
And instead of mourning the body... perverse she gets excited.
She encloses me in the shadow of the upholstered walls,
She takes me to the center of her dark labyrinth.

After the meridian without the star I got scared…
Reclining in the immensity of this bed,
I hear the hasty hiss of her walk,
Until the feeble light of the night lamp
Draws in grays, and with red, the reliefs of her new form:
Immense, brutal, shaken; gasping with desire.

The loneliness becomes the incubo of my nights,
The enormous and terrifying beast whom I copulate.
Without truce he rips irascible, sinister, impulsive,
The red lace nightgown no one had seen.
He laughs at my crying, at my plea without destiny.
He mocks of my ridiculous strength without motives.
He takes me and fills me inside with his flesh,
Penetrates impassive, painful and ruthless,
Stirring to the rhythm of his degraded lust.

The whole night coars with my gasping cries,
Those who turned into the singing of crickets in heat.
My tears become the dew that drips from the leaves of the jasmine.
And when the God Helios revives and reproaches him again,
He goes reluctantly from my body soaked with his flow.

Gentle, I’m floating for a moment in the humidity
That left my brutal lover in the sheet without blemish.
With the morning light I look again at her white back,
And I am enchanted, unintentionally, by the beauty of her muse body.

Without warning, she hurries, descend barefoot down the stairs.
She draws me to her table with the clinking of porcelain,
She sweetens the black coffee that has made me in front of me.
She watch the slow count clock melted into the wall
And put in my hands brushes and oil.
Sensually sliding her firm hands on my chest,
And she keeps the picture that whispers in my pocket malicious;
It is her image next to my heart that tells me that here she stills.

―Mendhi Samadhi

viernes, 30 de diciembre de 2016

Plan para el Año Nuevo

Como que tengo ganas de abrir un blog nuevo. Uno en el que cuente muchas de las cosas que he querido que se sepan.

viernes, 18 de diciembre de 2015

domingo, 10 de agosto de 2014

domingo, 30 de junio de 2013

Humo de amapola

Por casualidad, hoy revisé "flashmente" una carpeta de mi photobucket y me reencontré con algunas pequeñas "obras" que realicé en los últimos meses, no más allá de un año, y lo que puedo decir ahora, a tan corta distancia temporal, sólo es una pregunta: ¿Pero qué cosa fumé?

He escrito más cosas como éstas, pero no todas las tengo en imagen, y las que sí, no recuerdo su paradero. So... me llegó la idea de darle un poco de RCP al viejo blog con esta publicación.




miércoles, 7 de marzo de 2012

Todo lo que necesito

A penas ayer tenía seis años. Cierro los ojos y veo frente a mí la perilla y el borde del lavamanos, todas esas cosas que para mí siempre estuvieron más arriba, que para el resto. Yo, ubicada en el centro de mi universo, un punto en la nada de las consciencias que me rodeaban; en la abstracción de un espacio al que le di la cualidad de amenazante.

Cierro los ojos y recuerdo las voces, las presencias, esas que estando cerca, del otro lado del muro, jamás se enteraron de mi realidad: temor. Temor y absoluta falta de voluntad ante lo que inunda mis recuerdos.

No noto la brecha que separa mi infancia con el ahora. Soy la misma niña flagelada por un ente que ya no necesita cuerpo para hacerse presente. Aparece en mis sueños, en cada excusa para alejarme del mundo. Sin querer me enseñó a desear cosas que temo tener y que anhelo.

Hoy veo a través del aparador y ahí está un universo distinto, un todo que deseo rodear con mis brazos. Es uno en el que quería vivir, que sí elegí, que me fascina, pero el miedo antaño no me dejó cruzar la vidriera. Me he conformado entonces a mirarlo, a saber que ahí está, y su sola presencia alimenta mi vida, me hace pensar en mañana. Así veo que no tengo lo que quiero, pero estar cerca es todo lo que necesito. Después de todo, crecí sobreviviendo de abstracciones.

sábado, 18 de febrero de 2012

Día del amor

14 de febrero, día malinterpretado, desperdiciado; usado como excusa de los rencorosos del romance, y en el mejor de los casos, como día del amor.

Día de aniversario en mi caso, de una boda en fragmento. Un holiday para comprar las mejores rosas, los detalles más rojos o afelpados, pero sobre todo, fecha en que conmemoro el retorno de la memoria.

Una noche como esa, hace a penas un suspiro, asidas de la excusa de la amistad, mi consciencia se durmió y encarné de nuevo a alguien que fui, alguien que tú reconociste y conoces muy bien. ¿Qué es lo que yo festejo cada mediados de febrero?... eso, el haberte confesado, por milésima y primera vez, el amor infinito que me da forma, mi amor que se alimenta de ti. No fue una sorpresa, lo vi en tu nostálgico rostro; sorpresivo fue para mí llenarme de tanta emoción, de pronto, en ese momento, hasta sentir que mi pecho explotaría. Era llanamente lo que siempre he guardado allí en el corazón, el mismo amor del que toda la vida estuve enamorada y que me hacía elevar la mirada al cielo, buscando en la luna tu reflejo y ver huellas de tu andar.

El tiempo habló no obstante, mezclando el pasado con lo que ahora es otro pasado, un adiós y un reencuentro, que hoy forma parte del ayer que recuerdo, que conmemoro cada año. Pero este año, este año no estuvimos juntas, no físicamente, aún cuando yo estuve contigo todo el tiempo.

No reprocho, aun cuando mencionarlo me contradiga, el que tu corazón tenga tantos cuartos; mas me hubiese gustado compartir la alcoba de tu mente, contigo y con quien te ama como yo.

No celebré, conmemoré sin ti el haberte encontrado. No estuvo tan mal, porque mil días aparte me has dado, aunque disculpa mi avaricia, creo que podría ser más.

Vives en mi mundo, duermes en mi cama, te importuno con mis banales preocupaciones caseras, ¿cómo puedo ser yo el secreto?, ¿en qué momento la Familia Feliz se hizo peligrosa de nombrar?

Hace tiempo que te di mi corazón y lo tomaste, vive en una habitación junto al tuyo, así que dime, ¿no hay espacio en tu nueva alcoba?, ¿es acaso la habitación principal?, yo sabía que éstas solían ser grandes; porque ¿sabes?, la mía es tan inmensa, que cabes entera junto con él. Si no me alojas con ustedes, ¿puedo hacerlo yo?... lo siento, pero aunque te negaras, ya lo estoy haciendo, ya los hice parte mía, y mi necesidad de reconocimiento llena mi ego con el anhelo de contagiarte el ánimo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Anuncio de una felicitación

Sólo quiero decir que he actualizado la página de antipoesía, con una antipoesía que acabo de improvisar... claro la improvisación siempre es producto de la inspiración, así que sí, algo me inspiró esta noche.

El texto de mala muerte se llama "No tengo pasado" y está fechado con el día de hoy.

Que... no lo disfruten.



Mendhi.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Un viaje de vuelta

Muy bien. He leído fragmentos de lo poco o mucho que hay en este casi muerto blog y me ha dado por volver a divagar un poco. Pareciera que con el paso del tiempo y de la felicidad, las palabras se convierten menos en letras, pero tal vez es que hoy he hablado poco que aquí estoy de nuevo.

Como leí en el escrito que inauguró este sitio, “en otro día de desbordante vanidad”… estoy aquí, aquí en este espacio que conservo sólo por ella.

¿Qué venía a decir? Nada pensado, solamente fluye lo hay que decir luego de tanta ausencia, luego de tan poca creatividad.

Muchos planes, poca acción, sigo siendo igual que hace siglos, en fin, al menos esto perdurará un tiempo, pues el blog ha comprobado sobrevivir aún con mi ausencia física.

¿Qué puedo decir? Que quiero regresar, eso estoy intentando, pero volver con más y no como antes. Lo tengo, tengo más, pero distinto, tal vez sólo soy yo como siempre, luego del efecto de la ebriedad del dulce gozo. No meditaré más sobre eso por ahora.

¿Qué estoy haciendo? Estoy como muchos, cautiva de un vicio moderno, ¡qué maravilla!, ya tenía que reemplazar el opio de mi vieja Inglaterra por algo más acorde a los tiempos. Me he inventado varias personalidades virtuales en internet. Juego rol, soy una guerrera, un guerrero, dos vampiras, un tendero, una maestra y un sirviente (mío, claro está, no podría servir más a que a mí y a… un par más). He escrito más de lo que hubiese pensado, leído más de lo que hubiese querido. Y es que todo se resume a la vanidad. Qué gusto es leer cuando es uno el protagonista de la historia…

… tal vez por eso regresé, vine a presumir, a desbordar más de eso que se llama vanidad…    



Mendhi

martes, 3 de agosto de 2010

¿Qué ha pasado?

Ah... el resumen está en "Antipoesía".

No sé si luego edite este mensaje... ya veré...


Mendhi.